La opinión científica más extendida afirma que nuestros antepasados cavernícolas pintaban animales en las paredes de sus cuevas como un ritual de la denominada "magia simpática": al representar los bisontes, ciervos, caballos y osos en la caverna se propiciaba su aparición en los campos de caza. De esta forma, la representación pública del deseo comunal se enlazaba mágicamente con la realización del mismo.

Ésta constituye una de las primeras manifestaciones de un fenómeno similar que sucede actualmente cuando los organizadores de una manifestación lanzan a los medios de comunicación la estimación de la gente que va a asistir a tal o cual evento. Dicha cifra, aunque resulte ilógica, no suele sufrir modificación alguna en función de lo observado realmente en el acto, por lo que lo anunciado previamente pasa a convertirse en la "realidad efectiva".
Así pues y a falta de una cifra mejor, las expectativas de los organizadores de una manifestación son tomadas como la realidad misma y amplificadas por periódicos, radios, televisiones e internet hasta los confines globales. Los medios de comunicación se han convertido hoy en la "pared virtual" de nuestra caverna: nuestros deseos se hacen realidad.


LA verdad es que estoy encantado de que hayáis tenido ésta iniciativa. Lo del Manifestódromo es excelente, pero lo vuestro es más sistemático.
ResponderSuprimirLa única duda es
¿Qué pasa en las manis que no os contraten?
El manifestódromo es voluntario, y ahí han estado mani tras mani. Sólo en Madrid bien cierto es, pero casi todas las manis polémicas ocurren en Madrid, así que no es una restricción seria.
Gracias por tus comentarios, Jorge.
ResponderSuprimirLynce nace como un proyecto profesional y, al menos en este sentido, es complicado movilizar al equipo humano y los medios técnicos necesarios trabajando gratis.
Por otra parte, tampoco nuestro interés es hacernos millonarios. De momento, nos conformamos con no perder dinero con el Proyecto.
Nuestro objetivo prioritario es muy ambicioso y no guarda relación con lo crematístico: intentamos modificar la forma de "pensar las multitudes" a toda una sociedad, eliminando prejuicios y sesgos cognitivos. ¡Casi nada!