domingo 19 de abril de 2009

Primacía de la calidad frente a la cantidad

Con nuestras credenciales bien expuestas, comenzamos ya a recibir las primeras opiniones externas. Que, al menos por el momento, juegan con el factor de la cautela (no publican su parecer en esta bitácora sino que lo expresan vía correo electrónico). Bien venidas sean en cualquier caso.



Y, de la lectura de dichas opiniones, extraemos que se nos alaba la intención de medir con precisión lo que hasta ahora parecía ser un imposible: cuántos asistentes se congregan en un acto público determinado. Pero, a renglón seguido, se nos acusa (en algún caso descarnadamente) de dar prioridad a la fuerza del número en detrimento del análisis crítico, en sus vertientes social o moral, de las ideas expuestas.



Nada más lejos de nuestra forma de pensar. Como parece que no hemos sido suficientemente expresivos, haremos un inciso en el "discurso sobre las cifras" para hablar sobre las ideas.


LA CALIDAD ESTÁ POR ENCIMA DE LA CANTIDAD. Una mala idea puede ser seguida por numerosas personas que, con su número e influencia pueden, en algún caso, dar carta de naturaleza a determinada posición. PERO ÉSTA SEGUIRÁ SIENDO ERRÓNEA.


Existen suficientes casos en la Historia de la Humanidad de tiranías con fuerte predicamento entre sus propios esclavos como para que sea necesario especificar más. Los rebaños de borregos han existido y existirán, mal que nos pese.



Dicho lo cual, nos reservamos unas líneas para decir lo que sigue: la calidad y oportunidad de las ideas se puede debatir, negociar, consensuar... Pero el número de personas que se manifiestan a favor de ellas en un acto pùblico no es objeto de negociación. Si son treinta, son treinta. Si son mil, pues mil. Si medio millón, pues eso, 500.000.



Lo que discutimos es la rutina habitual de "inflar" las cifras de forma INUSITADA y a todas luces ILÓGICA sin que nadie proteste. El Equipo LYNCE se niega a continuar sesgando la realidad de esa manera .

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada